La casa estaba llena de serpentinas, globos y chuches. En el cielo se vio una nube con forma de estrella, y una niña que siempre le sonreía le dijo que si quería jugar. Ninguno de los dos sabía que ese iba a ser el primero de muchos cumpleaños juntos. Ni les importaba. En ese momento los dos eran felices.
¡Felicidades!