lunes, 30 de agosto de 2010

Vuelta al primer mundo

De repente, una vez que el avión aterriza en Barajas, todo cambia. Las preocupaciones de allí no son las de aquí. Ni la vida de aquí la de allí. La estancia en India, el voluntariado en Calcuta, todo parecen cosas sucedidas en un universo paralelo, en una vida paralela. Y al llegar a casa todo está como lo dejaste. Es como si te hubieras ido ayer. Todo lo que dejaste a medias, sigue a medias. Todo lo que tenías que hacer, aún está por hacer. Además, no hay nada ni nadie que te sirva de vínculo entre ambos universos paralelos. Salvo tú misma. Reina la confusión. ¿Cómo despertar de repente a nuestro mundo? Allí ni una sola de las cosas que aquí te preocupaban pasaban por tu mente. Hay otras prioridades más inmediatas... Y hoy, aquí te encuentras, preparando para volver a Valencia. Haciendo de nuevo mudanza. Al ver qué cosas te tienes que llevar, encuentras tu proyecto. (Me permito escribir el comienzo de los Agradecimientos:)

Unas líneas para los que han hecho posible que llegue al momento de escribirlas. Unas palabras que se quedarán cortas. Agradecimientos que, a su vez, implican nostalgia por una etapa que da sus últimas bocanadas. Son muchas las personas que en ella me han acompañado y apoyado de algún modo, y que espero se den por aludidas aún si no puedo nombrarlas a todas.

Y esto, lo escribiste ayer como quien dice. Tu proyecto lo presentaste hace... ¿unas horas? No, hace ya bastante, pero puesto que el tiempo que ha transcurrido lo has pasado en otra galaxia, al volver aquí esto fue lo último que pasó. Y ahora te encuentras intentando ubicarte, recordando qué pensabas y qué te preocupaba, para intentar comprender qué tiene que preocuparte ahora. En cierto modo esto es lo que sucede cuando alguien despierta de un coma. Ha pasado tiempo, pero su vida está en el punto exacto en el que la dejó. Sin embargo... su vida no será igual que si ese tiempo en coma nunca hubiera sucedido. Así mismo, yo confío en ti, espero que seas capaz de retomarlo todo por donde lo dejaste, pero recordando siempre esa vida intermedia que has tenido la oportunidad de vivir, de saborear, de compartir. Una vida en un universo paralelo, si, pero que marcará profundamente tu visión del nuestro.

sábado, 28 de agosto de 2010

Recuerdos de una tarde lluviosa en Stoke on Trent


Podía haber sido una tarde muy bonita. Pero llovía. Era la lluvia de un cielo triste.
Podía haber sido una tarde más. Pero no lo fue.

Esa misma tarde, un niño en Cascais estaba recogiendo conchas y haciendo un collar para su madre. Una nueva rosa aparecía en el jardín de Mario en Baeza, con una belleza que eclipsaba al resto de flores que la rodeaban. Un hombre compraba a su hija de seis años la muñeca que tanto deseaba. Era una tarde normal, como cualquier otra, pero en Stoke on Trent llovía.

Auntie - Where the rainbows end - Fotolog

Auntie - Where the rainbows end - Fotolog