- Imagino que es difícil entenderlo. Yo hace cuatro años
tampoco lo habría entendido. Es una sensación como de que sólo parte de ti está
aquí, como de que estás medio ausente, y es que realmente lo estás, porque tu
otra parte está donde está tu corazón, que es a miles de kilómetros... Es una
sensación de jugártela, de hipotecar el hoy por el mañana. Es irte a dormir sintiendo
que cada día separados es un precio muy alto a pagar. Es la sensación de que,
si realmente debiéramos hacer que todos los días merecieran la pena como si
fueran el último día, no te importaría estar aquí o allá, pero sí que estarías
con él; porque al fin y al cabo, si estás con él, el dia es bonic, que es lo
que realmente importa.
- Pero... lo siento señora, ya le digo que no entiendo
porqué debería transmitirle esa sensación este cuadro...
- Ya se lo he dicho, no intente entenderlo, yo tampoco lo
habría entendido hace cuatro años.